
Ochenta veranos
Aritmética, eternidad y por qué una vida corta no es una vida pequeña
Somewhere over the Atlantic · 6 de julio de 2026 · 6 min de lectura
Desde nueve mil metros el Atlántico parece un campo. Se alcanza a ver la curvatura, y cuesta mucho sentirse importante.
La aritmética
Ochenta veranos. Quizá noventa. Un número lo bastante pequeño como para caber en una página.
La eternidad no vuelve insignificante esta vida. La vuelve consecuente.
Una vida corta no es una vida pequeña. Es una vida con bordes, y solo una vida con bordes puede gastarse bien.
Para el camino
Algo para llevar contigo.
Escritura para el camino
Salmo 90:12
Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría.
Contar no es morboso. Es el principio de la sabiduría.
Preguntas para pensar y conversar
- 1.Si este año fuera uno de cuarenta que te quedan, ¿qué dejarías de hacer?
- 2.¿Qué vale la pena hacer que todavía importe dentro de cien años?
Práctica
Escribe las tres cosas que quieres que sean ciertas de tu vida dentro de diez años. Muéstraselas a alguien que te pregunte por ellas.
La vida es corta. Vive para siempre.
Únete al camino
Notas de campo, aventuras, ideas, café, proyectos y de vez en cuando oportunidades para reunirnos, servir o ir a algún lugar que valga la pena.